Estoy aquí
con mis cuarenta y tres años
que me acompañan
descubriendo cada paso
sobre el jardín que cuidamos
estoy aquí
parado junto a ti abrazando
cada flor que nace de nuestros deseos
acariciando cada pétalo que brota
de tus manos
oliendo el aroma
que nace de tu cuerpo
escuchando el sonido del viento
que son las palabras
que acarician mis oídos
te miro y
no dejo de sentirte
y observo
como tus tallos se entrelazan con los míos
sin perder su horizonte
No dejemos nunca secar nuestro jardín.